En el documento, de descarga gratuita, se detallan situaciones en las que las y los
docentes pueden contribuir para erradicar las violencias
Erradicar conductas violentas y discriminatorias que pueden ejercer las y los docentes
en el aula es uno de los objetivos que busca la Guía práctica para ejercer una docencia
igualitaria, respetuosa y sin discriminación, de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Se trata de un documento alejado de conceptos científicos que se centra en detallar y
ejemplificar conductas que puedan ser irrespetuosas, discriminatorias o violentas, y
ofrece sugerencias o cambios para erradicar estos comportamientos en las aulas.
La doctora Érika Loyo Beristáin, jefa de la Unidad para la Igualdad de esta Casa de
Estudio, detalló que esta guía surge como un complemento al Protocolo para Atender,
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia de Género (PPASE) y otras normativas para
atender las violencias de género en la institución.
“La guía atiende a una solicitud del personal de la Universidad en aras de entender
cuáles son las conductas que estaban dentro del protocolo y cómo, en el ejercicio
docente, podrían interiorizarlas para no generarlas”, informó.
Loyo Beristáin mencionó que para crear esta guía se tomaron como referencia otros
documentos similares que emplean instituciones como la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) y, con base en ello, se consolidó este manual con
ejemplos prácticos para las y los docentes.
“Lo aterrizamos a casos prácticos en los que no sólo incluimos la perspectiva de género,
sino también el enfoque de derechos humanos y el enfoque de igualdad”, detalló.
La guía contiene acciones de violencia o discriminación como el trato sexista hacia
estudiantes mujeres o de la diversidad, por lo que se señalan ejemplos o sugerencias
para que las y los docentes eviten replicar estas conductas.
“Por eso se llama guía práctica, porque intenta trasladar a ejemplos de la docencia
cotidiana algunas prácticas que a lo mejor están interiorizadas por costumbre, o que a lo
mejor ni siquiera nos habíamos percatado de que las generábamos”, subrayó.
En el documento también se detallan situaciones que pueden ocurrir en entornos
virtuales y de qué manera el personal docente puede contribuir para erradicar las
violencias. Incluye también apartados con sugerencias para practicar la docencia con un
lenguaje respetuoso y sobre qué hacer en caso de conocer situaciones de violencia o
discriminación.
“El estudiantado puede sentirse más tranquilo y tener esa capacidad de identificación
con ciertos tipos de conducta para, tal vez, comentarlas con el profesor, la profesora y
hablar de cómo trabajar para modificarlas”, precisó Loyo Beristáin.
Agregó que “todas las propuestas que hacemos implican en cómo ese poder o esa
autoridad que se ejerce puede hacerse de manera distinta –abundó–, corresponsable,
formando comunidad y tratando de ser igualitaria y apegada a la dignidad humana”.
La guía puede descargarse y consultarse en el sitio web: